
segunda-feira, 24 de janeiro de 2011
Cavaco a Rei ou os cientistas é que sabem.

sábado, 31 de julho de 2010
E se a guerra dos touros levasse à independência da Catalunha...

sábado, 19 de junho de 2010
Ah como é diferente a direita em Portugal!

Tu abuelo, nos contaste, intuyendo el final de su existencia en la Tierra, fue diciendo adiós a los amigos, a su familia, a la naturaleza, porque quería estar lúcido y presente cuando la muerte llegara. Por eso, se abrazaba a los árboles que guardaban las páginas escritas de su vida.
Me llega la triste noticia de tu muerte y te evoco, el verano pasado, en la biblioteca de tu casa de Lanzarote. Vuelves a ser el perfecto anfitrión, el hombre cortés, inteligente, generoso, al que le gusta compartir la amistad. Me honra ser tu invitado. Pilar, tu compañera, tu cómplice, parece señalar en silencio a todos y cada uno de tus personajes en ti: al Ricardo Reis que se compadece de la soledad de los poetas y ayuda a no temer la memoria, a los inventores de artefactos angélicos que quieren enseñar a los seres humanos a volar "aunque les cueste la vida", a aquel alfarero que libra a los esclavos de una nueva caverna porque se niega a aceptar ciertas cegueras que imponen desigualdad y dolor.
Tú, que has sido también todos los nombres, no terminas aquí. 2010 es ya, para siempre, el año de la muerte de José Saramago, pero tus libros forman un maravilloso bosque de dignidad. Y yo me abrazo al árbol para mantener tu memoria..
Comovente. Também Mariano Rajoy, se dá ao trabalho de escrever sobre Saramago, a quem louva a Fuerza de la Palabra, assim:
Con José Saramago desaparece un novelista enérgico, comprometido con la fuerza de la palabra. Sus libros son testimonio de ello. Intensos, arrebatados, desvelan la precisión visionaria de quien escribía desde dentro, invocando una pasión íntima que surgía de la imaginación, pero que no renunciaba a tener los pies en la tierra, palpando sus contradicciones y sus injusticias. Sé que no compartíamos el mismo horizonte político. Él creía en unos ideales que no son los míos, pero eso no impide que aprecie en su obra la convicción compartida de que la dignidad del hombre, más allá de las diferencias, siempre cuenta. Sus personajes mostraban esta forma de pensar. En ellos latía un aliento pesimista que dejaba abierta una puerta a la esperanza, a la espera de que el lector sacara sus propias conclusiones acerca de su conducta: de lo que hacía con su vida y de cómo lo hacía. El año de la muerte de Ricardo Reis, Memorial del convento o Ensayo sobre la ceguera son ejemplos de este proceder literario. Saramago fue uno de los grandes escritores del siglo XX y un gran amigo de España. El reconocimiento internacional que mereció su obra fue, también, un homenaje esperado al portugués: una lengua portentosa, bella y fértil desde sus orígenes; una lengua próxima, íntima, hermana, como el pueblo que la habla y que siente a través de ella.
domingo, 6 de dezembro de 2009
Em Portugal é muito pior
Extractos de uma entrevista ao Público espanhol de Mercedes Belbel, feminista e anti-franquista nos anos 70, uma das líderes do movimento pelo direito ao divórcio, nos últimos 20 anos uma das mais esforçadas militantes a trabalhar com as vítimas da violência doméstica.
Se acusa al islam de machista. ¿Y la Iglesia?
La jerarquía católica es misógina y homófoba. Saben que se les tiene miedo pues se muestran implacables cuando se tocan sus muchos privilegios. Parece imposible pensar que sigue habiendo gente en contra del divorcio, amenazando con excomulgar a los diputados que voten a favor de la Ley del Aborto, condenando el matrimonio homosexual, escondiendo la pedofilia de un sector del clero, impidiendo que las mujeres puedan formar parte de su jerarquía, interfiriendo tanto en la vida de un Estado democrático. Aunque, para ser justas, hay que destacar que, en la Iglesia católica, hay un sector de teólogas y teólogos feministas.
¿Habrá igualdad mientras haya monarquía?
No parece que los regímenes republicanos hayan alcanzado una mayor cuota de igualdad para las mujeres sólo por ese hecho, ni que Berlusconi respete más a las mujeres que la reina Isabel II de Inglaterra. No debemos caer en simplismos.
